La victoria de Trump en EEUU, entre crisis tardo capitalista y hegemonia acorazada de coerción

Al hacer un análisis de los Estados Unidos del Norte de América, hay que decir que siempre han estado una nación profundamente racista, fascista, clasista e imperialista. Quien solo hoy piensa haber descubierto su destacada actitud de someter todo el mundo a sus propios intereses de Estado o vivía en un mundo alienado de la realidad o era un idiota útil del imperialismo.
La verdadera diferencia entre el pasado y hoy en día son los así llamados “filtros” a través los cuales se describe el ayer y se describe el presente, la necesidad de vender un producto, en este caso la política estadounidense, bajo una forma aceptable, cubierta bajo la imagen de la así mal llamada “defensa de los DDHH” o de la “exportación de la democracia”, mediante los órganos y agencias prepuestas a la guerra y manipulación mediatica de la opinión publica a nivel internacional.
Finalmente, la política sin mascara de Donald Trump está mostrando al mundo entero la verdadera cara del imperialismo yanqui y han apagado las luces de las cámaras de los varios medios de comunicación como la CNN, Fox News, El Pais, la BBC y Televisa, entre otras, que con sus “fake news”, siempre, han representado la vanguardia de fuego en las guerras de saqueo en estas ultimas décadas, desde la guerra contra Iraq hasta hoy contra el noble e invicto pueblo de Siria que lucha con esmero contra el Estado islamico, brazo armado de los intereses nacionales de Estados Unidos e Israel en la región de Oriente Medio; sin olvidar, por cierto, las guerras contra Afghanistan, Libia y Serbia, aquí los medios de comunicación han creado las condiciones para llevar a cabo agresiones y ataques.
Así veamos que, en lugar de una política refinada, o más bien, en lugar de presentarse con una imagen democrática, de “policía internacional” que defiende los derechos humanos e individuales de las personas, veamos que, EEUU con Trump y su “America primero”, por fin, se presentan con su propia verdadera cara chovinista, reaccionaria y fascista, base de toda una realidad política, social y cultural primitiva, violenta y retrograda que es, no solo, el reflejo de los intereses de la poderosa industria tecnológica y militar, de las industrias de las armas y de las grandes multinacionales estadounidense, si no también de los intereses económicos y financieros de las grandes lobbies representadas por las familias Bush, Rotchild, entre otras, por si mismo, los verdaderos dueños de las políticas estadounidenses.
El “American Way Of Life”, el así mal llamado “sueño americano”, siempre, han representado un muy buen engaño ideológico en medio de una guerra cultural actuada como modus operandi de los EEUU para lograr sus relaciones de dominio y explotación del hombre sobre el hombre y la naturaleza, en una guerra histórica entre las fuerzas del capital y las del trabajo, entre explotadores y explotados.
Lo màs interesante de todo esto es ver las contradicciones entre aparados hegemónicos y sociedad política, reflejo de una más amplia y generalizada crisis de sus clases dirigenciales y por ende, de sus relaciones de representación clásica.
En el medio de una crisis estructural del sistema economico, financiero, político y social tardo capitalista, a caer definitivamente en contradicción es lo que Antonio Gramsci solía definir como “hegemonía acorazada de coerción” del Estado capitalista e imperialista, es decir sus “ejércitos de reserva” de la contrarrevolución, representados – hoy en día – por los medios de comunicación, las asociaciones civiles, es decir, entre sociedad civil y sociedad política, si pensamos a como reaccionaron estos sectores en los EEUU frente a la victoria electoral de Trump.
Tarea de los verdaderos revolucionarios es trabajar en estas contradicciones.

Se acerca una guerra entre EE.UU. y Rusia?

Es noticia de última hora: Barack Obama presidente saliente de EEUU ha decretado una imponente operación militar cerca de la frontera rusa. El nombre de dicha operación es “Atlantic Resolve”. Unos 5000 militares además de 4000 tanques, ya, se ubicaron en esa zona fronteriza.

Que quiere hacer la administración de Obama?

Por cierto se trata de una provocación, si pensamos que el pasado 29 de diciembre Obama declaró de haber ordenado “una serie de medidas como represión contra Rusia” por el supuesto (¡no hay ninguna evidencia que lo valora!) hackeo de Moscú.

¿Acaso se quiere crear una situación “ingobernable” por el nuevo presidente de EEUU Donald Trump?

¿Es racional que un presidente saliente tome medidas de este tipo?

¿Hay razones para estar preocupados?

Nunca olvidamos el peligro de un conflicto militar entre Rusia y EE.UU. y por ende, las repercusiones para México, siendo este país gobernado por un presidente títere de las políticas imperialistas de la aguila fascista del norte y siendo geográficamente ubicado en la frontera con la Roma americana.

Según como dijo Michel Chossudovsky y cito* “lo que está tomando el control de las relaciones internacionales es la locura política”; y militar, añadió yo.

Ahora viene, ¿que son las así llamadas fake news?

Pues, así se suele definir las noticias falsas, aquí los periódicos pasquín están demasiado llenos. Pero fake news es también callar y otorgar esta clase de informaciones.

Finalmente, estos hechos deberían ser una de las principales noticias en los medios de comunicación a nivel internacional, pero de hecho la realidad es otra, es mejor ocultar noticias así, para evitar que la opinión pública internacional pueda indignarse y tirar una tremenda patada en el trasero a estos señores de la guerra del siglo XXI.

Siria y Palestina: ejemplos de lucha, Resistencia y dignidad

Pensar que el así llamado acuerdo de paz en Colombia sea un referente en el mundo y en particular en Palestina y en Siria, no sólo es impensable, si no muy ofensivo e irrespetuoso, cuando las condiciones históricas, políticas y sociales en Siria y Palestina son completamente diversas de las que han generado el conflicto en Colombia.

En Palestina hay un pueblo que desde el 1948 resiste y lucha contra el Estado sionista de Israel que, tiene como objetivo lo de desaparecer Palestina y su pueblo de la tierra. En Palestina difícilmente se podrá solucionar el problema hasta cuando no se darán completamente todas las legítimas reivindicaciones del pueblo palestino: un estado laico (Palestina) con dos pueblos (árabes y Hebreos), y donde se respetarán las tres religiones monoteístas. Algo que el sionismo nunca aceptará y con el cual por ende, nunca se podrá dialogar.

En Siria, hay una agresión imperialista por parte de EEUU que, a través la ayuda de la peor fecha humana presente en aquella región (Arabia Saudí, Qatar e Israel) financian y entrenan a terroristas (DAESH, Al-Nusra y Al-Qaeda) para acabar con Siria, el único país laico en aquella región, y que no acepta vender su patria, sus recursos, a EEUU y a sus multinacionales. En Siria el gobierno de Assad ha intentado llegar a la paz en muchas formas, mediante acuerdos y treguas, pero del otro lado, Siria tiene como enemigo el inperialismo más cínico y cruel que la historia ha conocido, y que durante una tregua, solo para hacer un ejemplo, decide dialogar con los terroristas del frente Al-Nusra, pidiéndole las coordenadas para bombardear el ejército sirio con sus aviones de combate y dejando, así, en el campo unos 60 soldados sirios y dando la posibilidad a dichos terroristas de reorganizarse y rompiendo unilateralmente dicha tregua.

Todos queremos la paz pero ¿cuál es la paz que necesita Siria y Palestina?

Por cierto no es la “paz romana”, la “paz de los sepulcros” que quieren los palestinos y los sirios ¿no es cierto?

En Siria y Palestina la paz, diversamente que en otros lares del mundo, solo puede ser con justicia social, y respetando la autodeterminación de estos pueblos, sin concertación alguna con quien te quiere borrar de la tierra.

Siria y Palestina, ellos sí que representan, hoy en día, un tremendo y verdadero ejemplo de lucha, Resistencia y dignidad para todos los pueblos trabajadores en el mundo. Es cierto.

Nunca comer en el plato y luego escupir sobre el, señor Ravsberg

En Italia la comida forma parte de nuestra vida, se come con amigos, parientes; se come para seducir el alma de quién se ama; se disfruta de la comida de la mama y de la abuelita, por lo tanto son sagrados la mesa, el plato, la compañía y las manos de quien te lo entrega. La nobleza italiana se manifiesta en el agradecer, y se traslada hasta los términos políticos. Yo vivo en México, respiro México, camino México y me enfrento con mi “italianidad” a los problemas que el día a día y una Revolución traicionada desde la falsa izquierda les da a los mexicanos su existir. Creo que lo mismo les pasará a otros compatriotas mío en otros lares del mundo. No lo sé. Yo a veces me pregunto ¿cómo se vive una Revolución conclusa, como se vive Cuba socialista, señor Ravsberg? Algunas veces escuché decir a Silvio Rodríguez a modo de auto reproche que, fue fácil evadir la bala qué le tocaba en el combate revolucionario, simplemente porque no estuvo en el ¿tú, señor Ravsberg, como periodista opinas lo mismo? Vendrías a hacer periodismo a Veracruz, México donde se matan a los periodistas? Aquí en Mexico, existe Carmen Aristegui, cuya voz se enfrenta al poder real de un títere de los intereses más viles del imperialismo, creo que en Cuba, el problema con el periodismo es solo de forma y no de fondo. Por ende, no confundamos que, la Revolución cubana ha sido benevolente hasta para combatir sus ponzoñas intestinas. Hay que tomar partido, como decía Antonio Gramsci, por ello que, entre los “jóvenes y los castradores” yo siempre estaré al lado de Fidel, Raúl y el Partido comunista y nunca estaré al lado de personajillos como tú, señor Ravsberg que buscan protagonismo al creer que la Revolución está muerta. Nunca comer en el plato y luego escupir sobre el, señor Ravsberg.

“La guerra di IV generazione e il ruolo dei media: le contromisure delle forze e dei movimenti popolari

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di Alessandro Pagani

Quando si parla di guerra di IV generazione e del ruolo che i mezzi di comunicazione rivestono in questo senso, è necessario, innanzitutto, analizzare siffatta questione sotto l’aspetto delle relazioni interamericane e, pertanto, della crisi strutturale del capitalismo. E’ importante, altresì, fare una breve analisi della storia delle relazioni tra gli Stati Uniti del Nord America e l’America Latina.

Così come afferma Atilio Boron, le politiche d’ingerenza statunitensi in America Latina e nei Caraibi, hanno inizio nel 1823, quando Washington rende pubblica la Dottrina Monroe, intesa come politica per l’emisfero occidentale.[1] Tale dottrina avviene un anno prima della famosa Battaglia di Ayacucho (1824), vale a dire prima ancora che i popoli latinoamericani si liberassero dalla corona spagnola.

L’avvicinamento economico, politico e culturale degli Stati Uniti del Nord America in America Latina e nei Caraibi, ha inizio proprio da quel momento, sebbene non contava ancora delle condizioni oggettive per compiere il proprio fine: trasformare l’America Latina nel proprio “giardino di casa”.

E’ solo all’indomani della seconda guerra mondiale che gli USA riescono a penetrare in tutta l’America Latina, ponendo in essere il concetto gramsciano di “egemonia corazzata di coercizione” nelle relazioni interamericane.

Ebbene, nonostante non pochi accademici, analisti politici e giornalisti salariati, allineati alla guerra mediatica, psicologica e culturale degli USA contro “Nuestra América”, persistono nell’affermare l’irrilevanza dell’America Latina nella geopolitica imperialista statunitense, Washington, invero, ha sempre avuto una prospettiva verso il Sud, se analizziamo accordi come la OEA, il TIAR, l’Atto di Chapultepec e l’Alleanza del Pacifico.[2]

Orbene, gli interessi di stato nordamericani in quella regione sono semplici e sono, senza dubbio, quelli dell’industria tecnologica-militare che controlla la politica estera della Casa Bianca, e che abbisogna di quelle risorse naturali strategiche che si trovano, prevalentemente, in America Latina e che dovuto alla vicinanza con gli Stati Uniti sono più facilmente trasportabili in quel paese. Non dimentichiamoci, infatti, che l’America Latina rappresenta nella geografia perversa dell’aquila fascista del Nord la frontiera tra centro e periferia dell’impero.

Per questo e per molte altre ragioni, la necessità da parte di Washington di inondare la regione di basi militari che, hanno – quasi tutte – le stesse caratteristiche: sono basi di piccole dimensioni, camuffate come “inoffensive”, in realtà convertibili in vere e proprie basi militari in poche ore.

Il sistema di basi militari è ristrutturato sulla base della cosiddetta “Guerra di IV generazione” che la Roma americana (secondo la definizione che José Martì, l’apostolo dell’indipendenza di Cuba, diede degli Stati Uniti) e la NATO (se pensiamo alla base militare presente nell’isola delle Malvinas), stanno rafforzando e ampliando in tutta la regione.[3]

Obiettivo principale è abbattere ad ogni costo i governi progressisti, democratici e rivoluzionari che fanno parte dell’Alleanza Bolivariana in “Nuestra AmérBgwdsTOCcAAQ-kuica”, l’ALBA-TCP, e, quindi, i processi di emancipazione e di giustizia sociale come la Rivoluzione Bolivariana in Venezuela, la Rivoluzione Cittadina in Ecuador, la Rivoluzione del “Buen Vivir” in Bolivia, il governo sandinista in Nicaragua, il governo nel Salvador, i governi di Cristina Fernandez in Argentina e di Dilma Rousseff in Brasile; il sogno da parte degli USA di abbattere la Rivoluzione cubana attraverso la tattica dello smart power.[4]

Uno dei pretesti dell’impero nordamericano per raggiungere siffatti fini sono la cosiddetta “guerra contro il narcotraffico” e contro il “terrorismo”, attraverso i quali gli USA cercano di abbattere le frontiere nazionali, con lo scopo di stabilire il proprio “Washington consensum”.

Un ruolo strategico, come braccio destro della geopolitica imperialista statunitense in America Latina e nei Caraibi, lo svolgono i principali mezzi di comunicazione, i quali attuano come un vero e proprio esercito di mercenari al servizio del nemico nel creare i presupposti per colpi di stato, interventi militari statunitensi, influenzando e manipolando l’opinione pubblica internazionale e creando le basi per quello che Sonia Winer definisce – a ragione – come la “rappresentazione strategica della minaccia”.[5]

Cosicché, quando vediamo che i principali mezzi di comunicazione operano come un vero e proprio esercito di riserva in seno alla “guerra di IV generazione” (o guerra non convenzionale); quando costatiamo come anche in Italia i mezzi di comunicazione nostrani non si distanziano dal ruolo golpista di altri giornali e canali televisivi come il Pais, la BBC, la CNN, El Nacional, El Mundo, ecc.,[6] comprendiamo come sia importante anche qui da noi costruire un forte movimento di sostegno e di appoggio alla Rivoluzione Bolivariana in Venezuela e non solo: un forte movimento in difesa del progetto bolivariano e martiano di una Patria Grande in “Nuestra América”. Progetto di emancipazione sociale che, evidentemente, non va bene alle centrali dell’impero che comprendono come i nuovi paradigmi venutosi a creare nelle relazioni internazionali; le nuove triangolazioni tra America Latina, Russia e Cina, rappresentano una “bomba geo-strategica” contro le politiche imperialiste nell’emisfero occidentale.

Insomma, mai nella storia delle relazioni internazionali è avvenuto quello che abbiamo di fronte in questi ultimi vent’anni. Dal crollo del cosiddetto “socialismo reale” (o se preferiamo, dalla disfatta del “revisionismo reale”) il pianeta è passato da un sistema bipolare (USA-URSS), a uno prevalentemente unipolare (USA) e, infine, in un nuovo paradigma verso un sistema multipolare nelle relazioni internazionali; come quello nel quale siamo oggi spettatori.

Conviene precisare, onde evitare equivoci, che quello che abbiamo tra le nostre mani non è un esercizio prettamente intellettuale o per specialisti delle accademie borghesi. Quando parliamo di nuovi paradigmi nelle relazioni internazionali, di nuove triangolazioni tra America Latina, Russia e Cina; quando analizziamo i nuovi accordi bilaterali tra i paesi del “sud” del pianeta, stiamo parlando della lotta della periferia dell’impero che, nel divenire della storia, sta trasformandosi ogni giorno sempre di più come centro strategico verso un nuovo mondo basato sui presupposti della pace, l’amicizia e la cooperazione tra i popoli e sulla giustizia e l’eguaglianza sociale. Stiamo parlando di quei popoli lavoratori della periferia che da meri spettatori sono diventati soggetti della storia, di quello che Karl Marx definiva come “lotta di classe” e che, attraverso il progetto bolivariano e martiano di emancipazione sociale e politica stanno mostrando a tutti i popoli del mondo – anche qui in Italia – che oltre al neoliberalismo e alla crisi di sovrapproduzione del grande capitale c’è vita è che questo si chiama socialismo, o meglio “socialismos”, al plurale, affinché sia chiaro nell’immaginario collettivo dei lavoratori di tutto il mondo, che cambiare tutto ciò che deve essere cambiato non può essere ne “un calco ni una copia”; secondo quanto ebbe a dire quel grande marxista latinoamericano, amico di Antonio Gramsci, che fu Carlos Mariategui.

Siamo, inoltre, del parere che, la gravissima crisi del capitalismo è anche una crisi non solo economica, bensì culturale e socio-politica, così come lo aveva affermato il Comandante Fidel Castro durante il suo discorso pronunciato nel Vertice della Terra svoltosi a Rio de Janeiro nel 1992.[7]

Tutto ciò richiede una presa di coscienza da parte dei movimenti popolari e di solidarietà qui in Italia. Presa di coscienza che deve avanzare verso la costruzione di un pensiero critico idoneo ai tempi e a quella “battaglia delle idee” che Fidel ha definito come strategica nella lotta per la costruzione di un altro mondo migliore: il socialismo.[8]

Lottare per rimettere in auge un pensiero critico vuol dire “armarci” di un’ideologia e di una teoria rivoluzionaria idonea a contrarrestare la guerra psicologica, culturale e mediatica portata avanti dai mezzi di comunicazione, da non pochi professori allineati ai dettami di Washington e che sono utilizzati per trasformare i giovani e i lavoratori in “idioti utili dell’imperialismo” asserviti allo stile di vita statunitense; secondo come ha affermato in un suo articolo Raul Antonio Capote, ex agente della sicurezza di Stato cubana.[9]

Fu proprio un funzionario del Dipartimento di Stato, Francis Fukuyama, che sintetizzò quanto quivi esposto, vale a dire il trionfo ideologico e l’implementarsi della guerra di “IV generazione” attraverso la doppia formula di “economia di mercato + democrazia liberale”.

Ciò nondimeno, va detto che, all’indomani della crisi strutturale del capitalismo cominciata nel 2008, siffatta formula non è più credibile: la cosiddetta “economia di mercato” fu confutata dagli aiuti multimiliardari che gli stati-nazione a capitalismo avanzato hanno concesso per salvare le loro banche e i loro oligopoli, là dove la cosiddetta “mano invisibile” del mercato neoliberista se né andata a farsi friggere.

Della cosiddetta “democrazia liberale”, non se ne vede nessuna traccia, se pensiamo a quanto avviene tutti i giorni in Colombia, in Messico e in Paraguay, contro i movimenti popolari che si oppongono democraticamente, pacificamente e giustamente contro le politiche di espropriazione portate avanti dai governi allineati agli USA nei loro territori.[10] Sempre che non si voglia parlare di “democrazia liberale” il poter votare ogni quattro anni per un candidato scelto da Washington, costatiamo che tale formula viene spolverata dai mezzi di comunicazione allineati alla guerra di “IV generazione” per dare addosso ai governi popolari, come nel caso dei paesi membri dell’ALBA-TCP.

Va detto che, nonostante quello che affermano i mezzi di comunicazione internazionali, a parte i governi dell’ALBA-Tcp, è evidente come in “Nuestra América”, e più specificamente se pensiamo a quei paesi che fanno parte dell’Alleanza del Pacifico (Messico, Panama, Colombia e Perù), ogni qualvolta si presenta un candidato politico alternativo, che mette in serio pericolo gli interessi statunitensi nella regione, ecco che immediatamente la mano visibile della Roma americana, attiva i propri sicari, mercenari e assassini – attraverso la CIA – per abbattere fisicamente, sindacalisti, studenti, operai e attivisti sociali. Questo è il caso della Colombia e del Messico, ma non solo. Anche paesi come il Paraguay non è da meno, se pensiamo al ruolo strategico che lo Stato sionista israeliano svolge – inteso come braccio armato dell’imperialismo yankee – da sempre nel Cono Sur latinoamericano.[11]

Di fronte a tale scenario, pensare che i mezzi di comunicazione possano svolgere un ruolo d’informazione reale e onesta in merito a quanto sta accadendo, è pensare qualcosa di realmente impossibile. La stampa internazionale non solo si dimostra insufficiente nel far conoscere la realtà di quanto accade, ma svolge un ruolo chiave in quello che è l’addottrinamento dei popoli lavoratori in tutto il pianeta; quindi, anche in Italia.

Non si può fare a meno di porre l’accento, inoltre, sul cosiddetto “senso comune” imperante nelle nostre società occidentali, accuratamente fabbricate dal nemico, come del resto lo evidenzia Fernando Buen Abad, in una sua intervista in merito all’industria della comunicazione e della cultura del capitalismo, che ha come obiettivo quello di estirpare alla radice una qualsivoglia idea – o semplice sogno – nel quale sia possibile costruire un sistema politico, economico e sociale alternativo a quello presente oggi.[12]

Non sorprende, a questo punto, che le scienze sociali, come i mezzi di comunicazione, siano stati “colonizzati” dall’ideologia dominante borghese e che, quindi, non offrano nessun elemento per ridisegnare e ripensare criticamente la nostra realtà, intesa come idea teorica e pratica-trasformatrice; fomentando, così, comportamenti di rassegnazione o di fatalismo, tutti quanti – infine – compiacenti e funzionali allo stato di cose presenti. Dovuto a tale precedente, le scienze sociali e i mezzi di comunicazione sono diventati lo strumento principale per legittimare e giustificare il capitalismo e la sua civiltà della barbarie basata – non per ultimo – sullo sfruttamento del petrolio.

In questo senso vediamo come giustificano le loro politiche di espropriazione e saccheggio dei popoli lavoratori – sia nel centro dell’impero che nella periferia – con termini (o categorie) come: “mercato”, “economia”, “lotta contro il terrorismo”, “lotta contro il narcotraffico”, “guerre umanitarie”, “aiuti umanitari”, “globalizzazione”, ecc.

Tale congiuntura, obbliga i movimenti popolari di tutto il mondo – anche qui in Italia – nel cercare di trovare una via d’uscita da questo marasma analizzando le ragioni intrinseche di questa crisi del capitalismo, di carattere strutturale e, quindi, basata sulla crisi di sovrapproduzione e sulla caduta (tendenziale) della tassa di profitto.

Ecco, pertanto, l’importanza della “battaglia delle idee”, e di quello che Fernando Buen Abad ha definito – correttamente – in un suo articolo come la ricerca della costruzione di una “dottrina diplomatica tra i popoli” idonea ai tempi.[13]

Alla fine del Diciannovesimo secolo José Martì ebbe a dire che “De pensamiento es la guerra que se nos libra; ganémosla a fuerza de pensamiento”. Ovviamente che con queste parole l’apostolo dell’indipendenza di Cuba non pretendeva assolutamente sminuire l’importanza delle “altre guerre” che allora si stavano attuando contro il suo popolo e contro tutti i lavoratori del mondo.

Guerre come le pressioni e il sabotaggio economico, il paramilitarismo, le minacce imperialiste, come quelle portate avanti da Obama attraverso il decreto imperiale contro la Repubblica Bolivariana del Venezuela, e – non per ultimo – le minacce di una guerra tra Repubbliche sorelle, come lo sono la Colombia e il Venezuela, o le provocazioni imperialiste nell’Eseguibo, non possono essere ignorate da quei movimenti popolari che anche qui in Italia hanno deciso coscientemente di sostenere il processo d’indipendenza politica dei paesi dell’ALBA-Tcp nei confronti dell’imperialismo USA, nemico dell’umanità.

Insomma, Martì insisteva non poco su un punto essenziale che conviene rilevare per non perderlo di vista: per trionfare in siffatta battaglia – su fronti diversi – era imprescindibile vincere il nemico nel campo decisivo delle idee. Senza una vittoria in questo campo, era inutile pensare di poter vincere le altre battaglie.

Così come ebbe a dire anche Antonio Gramsci, qualche decennio più tardi, l’emancipazione da parte degli oppressi necessita, nel campo delle idee, di almeno due fattori: primo, un’interpretazione contro-egemonica della società attuale e della sua crisi, vale a dire, un’analisi dettagliata di ciò che è il capitalismo, svelando i suoi occulti meccanismi di espropriazione e mostrandolo per quello che realmente è: un prodotto storico e transitorio; secondo, individuare una via d’uscita, un’alternativa che renda possibile la fuoriuscita dalla crisi. Senza una diagnosi distinta e alternativa a quella dominante e senza un progetto di trasformazione che renda possibile attivare una via d’uscita, le lotte di emancipazione dei popoli oppressi e dei lavoratori corrono il pericolo di schiantarsi contro gli ostacoli quivi menzionati. Non basta l’intollerabile sofferenza prodotta dalla situazione attuale per prendere coscienza di un cambio strutturale del sistema economico, politico, sociale e culturale nel quale viviamo: affinché i dannati della terra e i lavoratori si mobilitino e si organizzino devono per lo meno comprendere che non solo un altro mondo migliore è necessario, ma che questo sia possibile, che le loro proteste, le loro lotte, possono essere coronate, giacché possibili e viabili. Contro questa possibilità il neoliberalismo si è prodigato dal secondo dopo guerra in poi – e nello specifico dal crollo dell’URSS – là dove hanno creato la fallacia consegna che “non c’è nessuna alternativa” al capitalismo e al neoliberalismo, attraverso l’implementarsi delle cosiddette concezioni “post”: post-marxismo, post-strutturalismo, post-modernismo, ecc.

Sicché, la centralità che Fidel assegna alla “Battaglia delle Idee” risponde precisamente a questo tipo di considerazioni. Nella stessa direzione s’inserisce la riflessione di chi fu il segretario del Partito comunista d’Italia, Antonio Gramsci, quando poneva l’accento sull’importanza della battaglia culturale nella lotta per il superamento storico del capitalismo.

In ogni caso, vale la pena ricordare che il pensiero critico martiano sintetizzava con eloquenza due tesi centrali della tradizione marxista. La prima, espressa da Marx e Engels nella Ideologia tedesca, dove si diceva che “Le idee dominanti in una società sono quelle della classe dominante”. La seconda, enunciata da Lenin, la quale affermava che “senza teoria rivoluzionaria non esiste pratica rivoluzionaria”. Lenin, scriveva, altresì, e ci sembra importante rilevarlo che, di fronte ad una certa persistenza di una tendenza anti-teorica e apolitica nei movimenti di sinistra, “niente è più pratico di una buona teoria”.

Le tesi di Marx ed Engels si rifanno ai vari scritti del giovane Marx, e nella fattispecie, sulla “Questione ebraica”, dove sono esaminati i dispositivi con i quali la borghesia stabilisce la sua supremazia attraverso la diffusione della propria concezione del mondo in tutti i settori della popolazione. Ecco che in questa maniera il dominio della borghesia si “spiritualizzava”, diventando “senso comune” e penetrando, così, in seno alla società nel suo insieme, vale a dire nelle sue classi subalterne affinché “pensassero” e “interpretassero” la realtà oggettiva attraverso le categorie intellettuali e morali dei propri oppressori. Cosicché, il pensiero borghese s’impossessava, secondo l’interpretazione fatta da Gramsci, della “solidità delle credenze popolari”, rafforzando, di fatto, il suo dominio.

Insomma, così come lo sottolinea in non pochi suoi scritti e conferenze Atilio Boron, non tutto il pensiero che critica una realtà è da considerarsi come pensiero critico. Sono parecchie le critiche che, in realtà, sono compatibili col sostegno della società borghese e che non fanno paura al nemico. Uno di queste è senz’altro il cosiddetto ecologismo o il “capitalismo verde”, un pericoloso ossimoro che postula la difesa dell’ambiente senza comprendere che questo è assolutamente impossibile sotto un sistema che considera la natura come una merce e come una fonte strategica per il proprio macchinario tecnologico-industriale. L’ecologismo capitalista è un pensiero che si presenta come critico ma che, di fatto, non lo è. Lo stesso vale per coloro che si scandalizzano di fronte al capitalismo, ma si limitano attaccando le “politiche neoliberali” facendo una distinzione, che non esiste, tra un capitalismo “selvaggio” e uno dal “volto umano”. Differenza che non esiste, se pensiamo che da quando questo si è strutturato, attraverso la sua accumulazione originale, spiegata con dovizia di particolari storici da Marx nel XIII capitolo del Capitale, questo sistema si è contraddistinto per via delle sue barbarie, che tuttora imperversano nel pianeta.

Ora anche tali credenze di cui ci parla Gramsci fanno altrettanto parte della guerra culturale, psicologica e mediatica che l’imperialismo perpetua sui popoli lavoratori, se pensiamo alla conseguenza politica che generano tali affermazioni: se si critica al neoliberalismo e basta, il capitalismo è tratto in salvo, giacché ci si può appellare a modelli di ricambio come il keynesianismo, il neokeynesianismo o – come avviene in America Latina – attraverso il cosiddetto “desarrollismo”, sviando, così, dalla necessità storica della Rivoluzione.

Pertanto, ciò che distingue il pensiero critico, che devono adottare i movimenti popolari che sostengono i processi di emancipazione sociale e politica in corso in tutta “Nuestra América”, è la prospettiva, ovvero, il punto di vista dal quale si formula la critica. Questo per una ragione molto semplice: è la prospettiva che determina la profondità dei nostri sguardi, indicandoci l’orizzonte dove svolgere il nostro cammino.

Sicché, svolgendo alla conclusione, è necessario porci alcune domande per proseguire il nostro lavoro e che potrebbero essere le seguenti:

Vogliamo esaminare lo stato di cose presenti nella sua totalità, come un’articolazione complessa e in perenne movimento, nell’ambito economico, politico, sociale e culturale, o lo vogliamo fare attraverso la sterile prospettiva accademica delle scienze economiche, della politologia, della sociologia e dell’antropologia?

Vogliamo continuare a credere alle fallacie dei mezzi di comunicazione asserviti all’impero o pensiamo sia giunto il momento, come popolo lavoratore italiano, come classe operaia, come giovani ribelli e come movimenti popolari, di unirci al vento caldo che soffia dal sud del mondo e ricostruire un pensiero critico, una diplomazia tra i popoli che veda il raggiungimento dell’emancipazione politica e sociale, per tutti i popoli lavoratori del mondo?

[1] Lectio Magistralis di Atilio Boron durante l’incontro “Unasur e le nuove sfide dell’integrazione latinoamericana”, Quito, 19 giugno 2012 https://www.youtube.com/watch?v=_ApN_wmFkGw

[2] Per ulteriori informazioni in merito all’Alleanza del Pacifico, vedi articolo di Alessandro Pagani su AlbaInformAzione http://albainformazione.com/2015/07/09/alleanzadelpacificotpp/

[3] Ana Esther Ceceña, Sujetizando el objeto de estudio, o de la subversiòn espistemològica como emancipaciòn, in: Los desafios de las emancipaciones en un contexto militarizado, CLACSO, Buenos Aires, Argentina, 2006 http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/grupos/cece/Ana%20Esther%20Cece%F1a.pdf

[4] Sul concetto di “SMART POWER” degli Stati Uniti contro Cuba socialista vedi l’intervista in allegato di Geraldina Colotti a Raul Antonio Capote, “Sono stato un agente cubano infiltrato nella CIA” tratta da Il Manifesto http://ilmanifesto.info/sono-stato-un-agente-cubano-infiltrato-allinterno-della-cia/

[5] Riguardo al concetto di “Rappresentazione strategica della minaccia” vedi allegato Sonia Winer, “Paraguay, la Tripla Frontiera e la rappresentazione imperiale dei pericoli”, http://www.vocesenelfenix.com/content/paraguay-la-“triple-frontera”-y-la-representación-imperial-de-los-peligros

[6] A riguardo vedi in allegato “Leopoldo Lopez condannato a 13 anni e 9 mesi: giustizia è fatta”, di Alessandro Pagani, tratto da AlbaInformAzione, 12 settembre 2015 http://albainformazione.com/2015/09/12/leopoldo-lopez-condannato-a-13-anni-e-9-mesi-giustizia-e-fatta/

[7] Vedi Discorso di Fidel Castro durante la Conferenza dell’ ONU su ambiente e sviluppo, Rio de Janeiro, Brasile, 1992 http://www.cubadebate.cu/opinion/1992/06/12/discurso-de-fidel-castro-en-conferencia-onu-sobre-medio-ambiente-y-desarrollo-1992/#.Vgo8yrSTZig

[8]La battaglia delle idee, la nostra ara politica più potente, proseguirà senza tregua. Discorso pronunciato dal Presidente Fidel Castro Ruz, Primo Segretario del Comitato Centrale del Partito Comunista di Cuba e Presidente di Stato e dei Ministri, sull’attuale crisi mondiale, nel prendere l’incarico nella sessione costituente dell’Assemblea Nazionale del Potere Popolare, nella sua Sesta Legislatura. La Habana, 6 marzo 2003, “Anno del glorioso anniversario di Martì e del Moncada”. Versione tachigrafica. Consiglio di Stato, https://cdamcheguevara.files.wordpress.com/2012/06/fidel_castro_-_la_batalla_de_ideas.pdf

[9] A riguardo vedi intervista in allegato a Raul Antonio Capote, “Yo fui uno de los creadores del paquete audio visual contra Cuba” tratto da Las razones de Cuba, 14 luglio 2015 http://razonesdecuba.cubadebate.cu/articulos/“yo-fui-uno-de-los-creadores-del-paquete-audiovisual-contra-cuba”/

[10] A riguardo vedi in allegato l’articolo di Hernando Calvo Ospina, “Statu quo, narcotráfico y guerra sucia, tratto da Rebelión, 24 settembre 2015, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203634

[11] A riguardo vedi in allegato “Mercenarios israelíes en Paraguay”, tratto da Resumen Latinoamericano, 18 dicembre 2012, http://www.resumenlatinoamericano.org/2013/12/26/mercenarios-israelies-en-paraguay/

[12] Vedi allegato Fernando Buen Abad, “In America Latina ci sono basi militari e basi mediatiche”, tratto da TeleSUR, 1 giugno 2015 http://www.telesurtv.net/bloggers/En-America-Latina-hay-bases-militares-y-bases-mediaticas-20150601-0002.html

[13] Vedi allegato, Fernando Buen Abad, “La dottrina diplomatica dei popoli”, tratto da TeleSUR http://www.telesurtv.net/bloggers/Doctrina-Diplomatica-de-los-Pueblos-20150815-0002.html

“Vivere come lui. Nguyen Van Troi. Simbolo della lotta di liberazione del Vietnam”

11377327_914002981989901_2673098122482233529_n.jpg– di Thi Quyen Phan –

Nell racconto spontaneo e coinvolgente della giovane moglie, Phan Thi Quyen, si delinea la figura di Nguyen Van Troi, divenuto il simbolo internazionale delle lotte di liberazione dei popoli contro il colonialismo.

È il racconto del sacrificio della felicità personale alla causa della libertà e dell’indipendenza del Vietnam, oppresso, da oltre un secolo, dalla dominazione coloniale delle potenze imperialiste, Francia, Giappone e Stati Uniti.
Nguyen Van Troi, davanti al plotone di esecuzione e ai giornalisti invitati ad assistervi, rivendica la giustezza della sua azione rivoluzionaria (è condannato a morte per aver tentato di dinamitare un ponte sul quale avrebbe dovuto passare Mc-Namara, segretario alla Difesa degli USA) e proclama la sua fede nella causa della liberazione della sua patria. Il sacrificio della sua giovane vita, si inserisce nel grande, generale movimento rivoluzionario della guerra di popolo che, a sua volta, affonda le radici in una aspirazione millenaria, – all’indipendenza del popolo vietnamita.
L’introduzione al libro, curato da Adriana Chiaia, si propone di inquadrare la mirabile vicenda di Nguyen Van Troi nel suo contesto storico.
A questo scopo ci si è serviti soprattutto di documenti originali vietnamiti, con ampie citazioni degli scritti di Vo Nguyen Giap, di Ho Chi Minh, e di testi tratti da Études Vietnamiennes. Si è inoltre fatto ricorso alle opere dello storico Jean Chesneaux e della ricercatrice Enrica Collotti Pischel, studiosi dei problemi dell’Estremo Oriente ed in particolare delle rivoluzioni cinese e vietnamita.
Il libro è arricchito da due schede tematiche a cura di Alessandro Pagani, la prima sulla Guerra chimica, cui gli Stati Uniti hanno fatto ampiamente ricorso nel Vietnam e sulle sue conseguenze, e la seconda su I movimenti di lotta contro la “sporca guerra” nel Vietnam, sorti negli stessi Stati Uniti.

 

Qui sotto la recensione del libro da parte di Resistenze.org

Phan Thi Quyen: Vivere come lui
Nguyen Van Troi – simbolo della lotta di liberazione del Vietnam

Traduzione di Lucio Bilangione
Introduzione di Adriana Chiaia

Schede a cura di Alessandro Pagani

Zambon editore http://www.zambon.net – 2014 – pp. 304 – prezzo 15,00

Dalla scheda dell’editore:
Nel racconto spontaneo e coinvolgente della giovane moglie, Phan Thi Quyen, si delinea la figura di Nguyen Van Troi, divenuto il simbolo internazionale delle lotte di liberazione dei popoli contro il colonialismo. È il racconto del sacrificio della felicità personale alla causa della libertà e dell’indipendenza del Vietnam, oppresso, da oltre un secolo, dalla dominazione coloniale delle potenze imperialiste, Francia, Giappone e Stati Uniti.

Nguyen Van Troi, davanti al plotone di esecuzione e ai giornalisti invitati ad assistervi, rivendica la giustezza della sua azione rivoluzionaria (è condannato a morte per aver tentato di dinamitare un ponte sul quale avrebbe dovuto passare McNamara, segretario alla Difesa degli USA) e proclama la sua fede nella causa della liberazione della sua patria. Il sacrificio della sua giovane vita, si inserisce nel grande, generale movimento rivoluzionario della guerra di popolo che, a sua volta, affonda le radici in una aspirazione millenaria, – all’indipendenza del popolo vietnamita.

Le parole d’ordine lanciate da Nguyen Van Troi: “Viva il Vietnam! Viva Ho Chi Minh!” che si sovrappongono alle scariche di fucileria, sintetizzano la lotta armata del FNL del Sud per respingere l’aggressione neocolonialista degli Stati Uniti e la difesa della Repubblica democratica socialista al Nord.

Il suo sacrificio, come quello di milioni di suoi compatrioti, non fu vano, ma ci vollero più di vent’anni perché il popolo vietnamita, guidato dal Partito dei Lavoratori del Vietnam e dal Fronte Nazionale di Liberazione conquistasse infine, il 30 aprile del 1975, la sua libertà e indipendenza.

L’introduzione al libro si propone di inquadrare la mirabile vicenda di Nguyen Van Troi nel suo contesto storico. A questo scopo ci si è serviti soprattutto di documenti originali vietnamiti, con ampie citazioni degli scritti di Vo Nguyen Giap, di Ho Chi Minh, e di testi tratti da Études Vietnamiennes. Si è inoltre fatto ricorso alle opere dello storico Jean Chesneaux e della ricercatrice Enrica Collotti Pischel, studiosi dei problemi dell’Estremo Oriente ed in particolare delle rivoluzioni cinese e vietnamita.

Il libro è arricchito da due schede tematiche, la prima sulla Guerra chimica, cui gli Stati Uniti hanno fatto ampiamente ricorso nel Vietnam e sulle sue conseguenze, e la seconda su I movimenti di lotta contro la “sporca guerra” nel Vietnam, sorti negli stessi Stati Uniti.

Dall’introduzione di Adriana Chiaia della redazione italiana della Casa editrice Zambon (pag. 157)
[…] Nelle periferie delle nostre città, tra i rutilanti palazzi a venti piani dei condomini e le luci dei supermercati, resistono ancora i casermoni delle case popolari. Sui loro muri, all’altezza del pianterreno, sono affisse numerose lapidi dedicate ai partigiani: un nome, un cognome, le date di nascita e di morte. Ogni 25 Aprile le sezioni locali dell’ANPI vi depongono corone d’alloro.

Come Nguyen Van Troi, erano ragazzi sui vent’anni e sono caduti per liberare il nostro Paese dall’invasore na­zista e dalla piaga fascista.
Affinché il loro sacrificio non sia vano, raccogliamo il testimone. Continuiamo la loro lotta contro i rigurgiti neo-nazisti e neo-fascisti, contro il razzismo e la xenofo­bia, contro il revisionismo e l’opportunismo e, soprattut­to, per abolire il capitalismo imperialista che li genera e li alimenta tutti e per instaurare una società libera dallo sfruttamento e dall’oppressione: la società socialista.

Facciamo nostre le parole che Alcide Cervi, papà Cer­vi, pronunciò ai funerali dei suoi sette figli fucilati dai fascisti: “Dopo un raccolto ne viene un altro, andiamo avanti!”

Dalla lettera della compagna “X” consegnata a Phan Thi Quyen – moglie di Nguyen Van Troi (pag.253):
[…] Non posso essere al tuo fianco per condividere il dolore con te. So che soffri, è normale, ma sono anche certa che ti sentirai orgogliosa. Anche noi ci sentiamo orgogliose di avere un com­pagno la cui morte ha scosso il paese e il mondo intero. Ieri ab­biamo ascoltato “La Poesia”, di Radio Hanoi. Il poeta To Huu, autore di “Avanti”, ha recitato al microfono una poesia dedica­ta a Troi. Ci dispiace non aver copiato le parole, ma tra qualche giorno riceveremo il testo da parte di un gruppo di studenti che raccolgono le poesie di To Huu. I nostri scrittori e poeti hanno usato i termini più nobili per esaltare la figura di “quel grande giovane, la stella più luminosa dall’epoca di Ho Chi Min”.

La sua morte è stata tanto grandiosa che gli studenti e gli operai che conosco dicono: “se si deve morire, che sia come lui”. Hanno ritagliato le sue fotografie dai giornali e le hanno attac­cate alle agende. Un gruppo ne ha raccolte decine e le ha appese una dopo l’altra in sequenza, come se fossero le scene di un film: si vede Troi, da quando esce dalla cella dei condannati a morte fino al momento in cui ha lanciato il suo ultimo appello. La sua vita di semplice operaio elettricista è diventata oggi un esempio glorioso per gli studenti e gli operai.

Alcuni hanno proiettato clandestinamente le immagini girate dai giornalisti dei suoi ultimi momenti di vita. Non sai che un gruppo di giovani ha eretto monumenti in sua memoria nel cuore stesso della città, sul ponte di Da Kao, di fronte allo stadio della Repubbli­ca, e perfino all’interno della stessa prigione di Chi Hoa? Tu sai bene quanto è sorvegliata quella prigione, ma nonostante tutto, un gruppo è riuscito a entrare e collocare una stele accanto al luogo dell’esecuzione. L’hanno anche fotografata prima di ri­tirarsi. Molte delle persone che hanno visto la foto dubitavano che tale azione avesse potuto realmente essere messa in pratica. Più tardi hanno dovuto convincersi della veridicità del fatto, confermato anche dalle stesse guardie della prigione.

Il nemico ha creduto che assassinando Troi, avrebbe colpito a morte il movimento rivoluzionario, ma l’effetto è stato l’esat­to opposto. I nostri compagni vengono a chiederci di affidar loro missioni nelle quali possano liquidare degli yankee per vendi­carlo. La campagna di reclutamento “Diffondere Nguyen Van Troi” ha avuto grande successo. Tutta la nostra “catena” si è impegnata a seguire il suo esempio, il suo modo di fare, le sue parole e la sua vita, […]

“Un altro agente all’Avana. Le avventure di un infiltrato nella CIA”

11999761_973492839374248_791782727295808173_oEcco la versione in italiano del libro del prof. Raúl Capote Fernández “UN ALTRO AGENTE ALL’AVANA. LE AVVENTURE DI UN INFILTRATO NELLA CIA” pubblicato dalla Zambon Editore.
Raul Capote, docente dell’Università dell’Avana, iscritto all’Unione degli scrittori e dei giornalisti di Cuba, è stato “reclutato” dalla CIA per selezionare e aggregare studenti con il fine di costituire piccole cellule di “dissenso” al soldo della Roma americana.
Raul Capote ha accettato l’incarico, ma ha lavorato – come agente doppio -al fianco dei Servizi di Sicurezza cubani per declassificare l’ennesimo tentativo di destabilizzazione perpetrato dal Governo degli Stati Uniti contro l’isola meravigliosa.
Questo libro è la denuncia ben documentata di come la CIA abbia destinato centinaia di milioni di dollari a piani di sovversione politico-ideologici orientati ai giovani, il settore chiave della popolazione cubana.
Il libro è arricchito, inoltre, di un’introduzione storica di Alessandro Pagani su “La guerra psicologica degli Stati Uniti contro Cuba”.

 

Qui sotto la recensione della giornalista de Il Manifesto, Geraldina Colotti.

Fonte: Il Manifesto

Un altro agente all’Avana
Libro di Raul Capote
«Venni reclu­tato dalla Cia per pre­pa­rare la sov­ver­sione politico-ideologica con­tro il mio paese». Il pro­fes­sor Raul Capote comin­cia così il suo rac­conto al mani­fe­sto. In mano ha il libro «Il nostro agente all’Avana», appena pub­bli­cato in Ita­lia da Zam­bon. Un’ampia scheda di Ales­san­dro Pagani, il cura­tore, rica­pi­tola ter­mini e tappe della «guerra psi­co­lo­gica degli Stati uniti con­tro Cuba». L’introduzione di Ser­gio Mari­noni, pre­si­dente dell’Associazione nazio­nale di ami­ci­zia Italia-Cuba, trac­cia la mappa delle prin­ci­pali «con­tro­mosse» messe in campo dal governo cubano per parare i colpi. Il primo a met­tere in gioco la sua vita per infil­trarsi tra i gruppi anti­ca­stri­sti, fu Alberto Del­gado y Del­gado, nella prima metà degli anni ’60. Del­gado venne sco­perto dai ban­di­dos che lo tor­tu­ra­rono sel­vag­gia­mente prima di impic­carlo a un albero vicino a Tri­ni­dad e la sua sto­ria è rac­con­tata in un film del 1973, «El hom­bre de Mai­si­nicu». Capote, il primo cubano a infil­trarsi nella Cia, ha rischiato la vita molte volte, ma è ancora qui, a rac­con­tare quella sto­ria anche in Ita­lia, in un giro di pre­sen­ta­zioni che lo ha por­tato a Roma, dove lo abbiamo incontrato.
Com’è comin­ciata la sua avventura
Ero un gio­vane scrit­tore spe­ri­men­tale, docente uni­ver­si­ta­rio, impe­gnato nell’Unione nazio­nale degli scrit­tori e degli arti­sti di Cuba. La Cia mi ha con­tat­tato per lavo­rare a un pro­getto chia­mato Gene­sis, diretto soprat­tutto ai gio­vani uni­ver­si­tari cubani. Si pro­po­neva di for­mare i lea­der «del cam­bio» e creare una orga­niz­za­zione di falsa sini­stra che in un futuro avrebbe dovuto pre­di­sporre il cam­bia­mento poli­tico nel paese. Per la Cia, ero l’agente Pablo, per il governo cubano, ero Daniel.
Ero e sono un comu­ni­sta fedele ai suoi ideali, uno dei tanti cubani che amano il pro­prio paese. Vivere una dop­pia vita non è facile senza una con­vin­zione pro­fonda: quando ti sba­gli o ti attac­cano o vogliono com­prarti, sei solo e l’unica tua arma è la moti­va­zione. Ho fatto il mio dovere fino al giorno in cui avrei dovuto com­piere atten­tati e il mio governo ha deciso di rive­lare pub­bli­ca­mente l’operazione.
Negli ultimi incon­tri tra rap­pre­sen­tanze Usa e quelle di Cuba, una gior­na­li­sta ha chie­sto alla dele­ga­zione sta­tu­ni­tense se Washing­ton modi­fi­cherà la sua stra­te­gia di inge­renza per pro­muo­vere “la tran­si­zione” a Cuba ora che sono riprese le rela­zioni tra i due governi. Le è stato rispo­sto che, in sostanza, l’obiettivo resta il mede­simo. Lei che ne pensa? E il suo libro è ancora attuale?
Quel che descrive il libro resta ancora molto attuale. L’attuale stra­te­gia di smart power degli Usa — san­zioni da una parte e dia­logo dall’altra, che ora stiamo vedendo nei con­fronti del Vene­zuela — si può rias­su­mere nel pro­po­sito di distrug­gere la rivo­lu­zione cubana seguendo altri metodi, con­si­de­rati più effi­caci di quelli più mar­ca­ta­mente aggres­sivi impie­gati durante la guerra al «peri­colo rosso»: for­mando, alle­nando, finan­ziando lea­der per il cam­bia­mento, infil­trando o creando gruppi alter­na­tivi finan­ziati dalle agen­zie gover­na­tive sta­tu­ni­tensi. Tutto que­sto all’insegna di rela­zioni nor­mali tra i due paesi che con­sen­tano di agire a Cuba in un con­te­sto di legalità.
Que­sti erano gli obiet­tivi del pro­getto Gene­sis. Gli Usa hanno dovuto pren­dere atto del loro fal­li­mento: per 56 anni hanno ten­tato di met­tere in ginoc­chio Cuba pren­den­doci per fame, allet­tando il popolo con ogni tipo di biso­gno indotto affin­ché si sol­le­vasse con­tro la sua rivo­lu­zione. Tut­ta­via, né l’aggressione mili­tare, né il ter­ro­ri­smo, né la guerra bio­lo­gica, né il blocco eco­no­mico hanno pie­gato Cuba. Per que­sto, ora ricor­rono alla poli­tica del buon vici­nato. Cre­dono che, rista­bi­lendo le rela­zioni diplo­ma­ti­che, togliendo pro­gres­si­va­mente il blo­queo pos­sano vin­cere: attra­verso una intensa guerra cul­tu­rale, semi­nando nell’isola i valori del capi­ta­li­smo, impa­dro­nen­dosi della nostra eco­no­mia, cor­rom­pendo fun­zio­nari, impre­sari, mili­tari e poli­tici. In pochi anni, con un pro­cesso sot­tile ma inar­re­sta­bile, senza che pos­siamo accor­ger­cene, Cuba ritor­ne­rebbe al capitalismo.
I più insi­diosi com­plici delle scelte neo­li­be­ri­ste o mode­rate dei governi euro­pei sono gli intel­let­tuali. Lei rac­conta nel libro la dif­fi­coltà per resi­stere a quelle sirene quand’era un gio­vane e ambi­zioso scrit­tore. I gio­vani cubani sono più espo­sti di quelli della sua generazione?
Non credo, anzi. I gio­vani cubani sono molto più pre­pa­rati, cono­scono i modelli occi­den­tali, hanno una cul­tura gene­rale supe­riore alla nostra, un impe­gno grande con il socia­li­smo cubano e hanno modo di fre­quen­tare i nostri nemici più di noi. Il fatto che Cuba abbia un livello di cul­tura gene­rale molto più ele­vato rispetto a quello di altri paesi della regione e a quello di molti paesi del mondo svi­lup­pato, non è da sottovalutare.
La prima grande opera della rivo­lu­zione è stata quella di ele­vare l’educazione e la cul­tura del popolo e que­sto ha dato i suoi frutti. Cuba ha un pro­getto cul­tu­rale alter­na­tivo e ecce­dente la cul­tura glo­bale del capitalismo.
Difen­dere que­sto pro­getto richiede uomini e donne for­mati in que­sta cul­tura dif­fe­rente, capaci di andare in qual­siasi parte del mondo a edu­care, a curare, a costruire, a sal­vare vite umane come fanno i nipo­tini della rivo­lu­zione in Africa, in Vene­zuela, in Bra­sile. Que­sto non lo fa il capi­ta­li­smo. Sul piano poli­tico, il paese è molto più forte di prima.
Il Potere popo­lare si con­so­lida, cre­sce il livello della par­te­ci­pa­zione popo­lare nelle deci­sioni, si sta per­fe­zio­nando il sistema elet­to­rale, si attua­liz­zano le leggi. Il nostro par­tito di avan­guar­dia — che non è un par­tito elet­to­rale come molti cre­dono — è diretto per oltre l’80% da qua­dri poli­tici gio­vani e di alto livello cul­tu­rale. L’unità del par­tito con il popolo è più forte di prima, la gente si sente par­te­cipe e giu­dice di quel che accade nel paese.

Qui sotto la video conferenza della presentazione del libro “Un altro agente all’Avana” con l’autore del libro organizzato dal Circolo di Torino dell’Associazione Nazionale di Amicizia Italia-Cuba (ANAIC).